Mérida | 2016

Un viaje corto, accidentado, sanador y muy colorido…

Mérida la ciudad “blanca” me pareció muy curioso porque al dar la vuelta por sus calles descubrí sus texturas, colores vivos en el cielo, deslavados en sus paredes… Atrapado en el abandono del tiempo, que sin importancia emanando la ontanza en cada uno de sus huecos dejando en cada sentimiento el deseo de las épocas de risas y colores… de alguna tarde de juegos…

Regreso pronto a sacarme la espinita…

Mérida, Yucatán
Agosto, 2016
Ph Gabriel Garcia de Alba